Para elaborar estos vermuts seguimos el método tradicional de elaboración, mediante una combinación perfecta y una receta propia de diferentes botánicos (hierbas aromáticas). El resultado es un vino de aperitivo único, rico en matices, un placer para los sentidos al degustarlo.
El vermut negro es el vermut clásico y tradicional, y el vermut blanco es fresco y cítrico.
Temperatura de servicio entre 8 y 12 °C.